Novedades en cuarentena

Nadie se salva solo en este barco,
si no se salva el barco con nosotros.
Si nos hundimos todos en el charco,
que nadie piense: “se ahogarán los otros”.
Y si alguien flota por su propia cuenta,
es porque al barco le arrancó un madero
para escaparse solo, en la tormenta
y dejar en el casco un agujero.
El barco es el país, el pueblo entero.
Y va a cruzar el mar de un nuevo año.
Basta de ser estáticos viajeros
mirando así, sin ver, al que hace daño.
Seamos timoneles, marineros,
para salvar al barco, sin engaños.

Firmes y contundentes, solidarios y amenos.
Hoy somos todos timoneles de barcos.
Vamos que podemos…

Compartimos algunas de las actividades de este maravilloso equipo.